Gastritis crónica – Causas y tratamiento

El estómago de un ser humano está recubierto de una capa fina de mucosidad cuyo objetivo es el de de proteger el órgano de los jugos gástricos vertidos en el interior con la finalidad de digerir los alimentos.

En el momento que por diversas causas, este revestimiento se daña y se inflama, es cuando hacemos referencia a la gastritis.

Existen varios tipos de gastritis según su procedencia, el alcance que tiene y también la manera en la que se da. La gastritis crónica es aquella que desarrollando de forma y lenta y no da síntomas prácticamente hasta que la afección ya se ha asentado.

Para su detección y elegir un tratamiento adecuado para la gastritis crónica, hace falta hacer una gastroscopia, porque de otra manera es imposible determinar el alcance de esta enfermedad analizando sólo los síntomas externos.

Con esta prueba se extrae una muestra muy de la mucosa gástrica del paciente para analizarla. Se analiza y confirma si la gastritis es causada por la bacteria Helicobacter Pylori o si la gastritis es debida a otro agente.

La alimentación en el paciente con gastritis crónica

Uno de los tratamientos directos que se suelen recetar al paciente de gastritis crónica es u cambio de alimentación y de estilo de vida.

Una vida con mucho estrés, tensiones y una mala alimentación puede haber sido el origen y desencadenante de la enfermedad. Con lo cual, el paciente tendrá que seguir una dieta para tratar la gastritis crónica.

El paciente debe llevar una alimentación centrada principalmente en el no consumo de alimentos altos de grasa, ya que procesarlos y digerirlos dentro del aparato digestivo es mucho más complicado que en otros alimentos. Por esta causa se recomienda dejar de lado los productos fritos o procesados.

El afectado por esta enfermedad también tendrá que reducir o eliminar por completo el consumo de comidas picantes o con muchas especies.

Se conoce que las comidas picantes causan en el estómago un daño que va desgastando y desprotegiendo poco a poco las paredes estomacales, lo que al final desencadena en una gastritis y úlcera en otros casos.

Además, el enfermo tendrá aumentar el número de comidas durante el día. Es muy normal oír a personas diagnosticadas de gastritis crónica que su rutina alimenticia se basaba en comer una o dos veces al día, pero siendo estas comidas muy pesadas y abundantes.