DHA y el aprendizaje

Los niveles más altos de DHA se relacionan con un mejor aprendizaje en estudiantes universitarios: Estudio

 

Un nuevo estudio observacional de Chile sugiere que los estudiantes de secundaria con niveles más altos de DHA (ácido docosahexaenoico) en sangre obtuvieron mejores resultados en las pruebas de selección de las universidades.

Los datos de 122 graduados de secundaria indicaron que el DHA, pero no otros ácidos grasos, estaba relacionado con mejores resultados en las Pruebas de Selección Universitaria (PSU), incluyendo el logro escolar en lengua (LSA por sus siglas en inglés) y el logro escolar en matemática (MSA por sus siglas en inglés). Los datos se publicaron en Prostaglandins, Leukotrienes and Essential Fatty Acids.

 

“Los resultados de este estudio subrayan la importancia del DHA en el proceso de aprendizaje a nivel escolar, especialmente en la Prueba de Selección Universitaria (PSU),” escribían los investigadores de la Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Los Andes y la Universidad del Desarrollo.

 

“Por lo tanto, estos hallazgos pueden ser útiles para apoyar la nutrición de ácidos grasos Omega-3 y la planificación de la educación y la salud, con el fin de proteger a los niños desde una edad temprana y mejorar sus resultados escolares.”

Resultados del estudio

De una cohorte inicial de 671 graduados de secundaria, 550 de ellos realizaron la PSU para LSA, mientras que 548 realizaron la PSU para MSA. Los investigadores limitaron su análisis a los adolescentes con los logros escolares más altos y más bajos, ofreciendo datos sobre 122 participantes.

 

Los resultados mostraron que el DHA, el estatus socio-económico y el perímetro cefálico para la edad fueron las relaciones más relevantes tanto para la LSA como para la MSA.

 

“A partir de los 12 años de edad, no hay evidencias importantes sobre el impacto del DHA en el MSA y LSA, ya que los estudios son escasos “, escribieron los investigadores. “Por lo tanto, los hallazgos del presente estudio serían los primeros en establecer la alta y significativa relación entre los niveles de DHA en los eritrocitos y el desempeño en las pruebas de PSU, los exámenes de bachillerato para la admisión universitaria en la cobertura nacional en Chile.”

 

“Estos resultados pueden ser útiles en la planificación de la educación, la nutrición y la salud, con el fin de proteger a los niños desde una edad temprana y mejorar así sus resultados escolares”.

 

Referencias

 

Valenzuela R, Barrera C, Orellana Y, Almagià A, Arancibia V, Larraín C, Silva C, Billeke P, Zamorano F, Martínez V, Valenzuela A, Ivanovic D. Docosahexaenoic acid levels in erythrocytes and their association with the University Selection Test Outcomes in Chile. Prostaglandins Leukot Essent Fatty Acids. 2018 Dec;139:25-30.

Sabías que las grasas no engordan

Mucha gente relaciona el comer grasas con engordar, y no es así del todo, pero repito, las grasas no engordan.

Las grasas

La grasa es un sinónimo de dos palabras que pueden llevar a confusión.

La grasa en alimentación: Lípidos y la grasa corporal: Tejido adipóso.

La grasa en alimentación, lípidos, son por ejemplo el aceite, crudo o frito, cambia sus características y pasa a ser bueno o malo en ciertas medidas para nuestro cuerpo, y su función en el organismo es, entre otras cosas, regenerar las vainas celulares imprescindibles para la vida.

La grasa corporal en cambio, es energía acumulada en los adipocitos, tejido adiposo, y el componente almacenado es el hidrato de carbono, alimentos que provienen del trigo y el cereal, así como el pan, la pasta, etc. Cierto es que, la absorción de los hidratos es mayor si la acompañamos de lípidos, pero, aun así, lo que se almacena son estos hidratos que comemos de más.

¿Cómo calculamos cuánta cantidad de tejido adiposo hay en nuestro cuerpo?

La herramienta por excelencia es el adipómetro. El adipómetro nos valdrá para medir nuestros pliegues cutáneos y junto a unas sencillas operaciones, recibiremos un resultado en porcentaje, que podemos utilizar como punto de partida o referencia para saber si continuamos como vamos, o tenemos que cambiar ciertos hábitos de nuestra vida.