Manteca de Karité para el cuidado de la piel y el cabello

La manteca de karité es un subproducto de las nueces de karité que se cultivan del árbol Vitellaria Paradoxa en África Occidental. Se produce mediante un trabajoso proceso en el que se cultivan, se lavan y se preparan las nueces de las que se extrae el aceite. El árbol karité también se conoce como “el árbol de la vida” por sus muchas propiedades curativas.

 

Hay evidencias de que la manteca de karité se ha utilizado en África durante miles de años para elaborar comida, bálsamos para la piel, jabones, champús, medicinas tradicionales, para cocinar y para crear lámparas de aceite. Las evidencias demuestran que ha sido utilizada desde el siglo 14.

 

Recientemente la manteca de karité se ha popularizado en la elaboración de productos para el cuidado de la piel y el cabello.

 

Beneficios de la manteca de karité

 

La manteca de karité tiene muchos beneficios potenciales para el cuidado del cabello y la piel incluyendo su acción hidratante, antiinflamatoria y sus efectos anti-edad.

 

  • Hidratante

Un estudio evaluó una crema que contenía un 5% de manteca de karité en los antebrazos de 10 personas. Los participantes señalaron que podían sentir los efectos hidratantes de la crema hasta 8 horas después de haberla aplicado sobre la piel.

Otro estudio descubrió que la aplicación de la manteca de karité sobre la piel podía ayudar a tratar el eccema. Este ingrediente es muy hidratante para el cabello y el cuero cabelludo. Las personas con pelo rizado y de textura gruesa pueden beneficiarse de la manteca de karité utilizándola como sellador para mantener la hidratación del cabello y aumentar la suavidad.

 

  • Antiinflamatorio

Otro estudio descubrió que la manteca de karité ayuda a que la piel sea menos reactiva ante agentes irritantes. Los investigadores creen que esto se debe a que la manteca de karité contiene el compuesto químico amirina que tiene propiedades antiinflamatorias bien documentadas.

 

  • Anti-envejecimiento

Varios estudios han demostrado que la manteca de karité contribuye en la regeneración celular, minimiza los signos del envejecimiento y estimula la producción de colágeno. Muchos de estos beneficios también se le atribuyen a la amirina.

 

  • Cuidado capilar

La manteca de karité también tiene mucho potencial en el mundo del cuidado capilar. Si bien este ingrediente no se ha estudiado de forma extensa o publicado en revistas científicas, mantecas y aceites relacionados han sido investigados en sujetos animales y humanos.

 

Un estudio realizado con humanos investigó el rol del “aceite de la semilla de la fruta milagrosa” en la rotura del cabello. Synsepalum Dulcificum, una fruta nativa de África Occidental, también produce un aceite rico en ácidos grasos de forma similar a la manteca de karite lo que hace que penetre en el cabello fácilmente. Esto puede ayudar a combatir la rotura capilar.

 

Al ser rico en vitaminas A y E y junto con su elevado contenido de ácidos grasos esenciales, la manteca de karité es emoliente y posee propiedades curativas para la piel. Algunos de estos ingredientes, como el gran contenido de ácidos grasos, aportan hidratación al cabello. Esto podría ayudar a reducir la sequedad capilar y a prevenir las puntas abiertas. Los ácidos grasos también ayudan a aumentar el brillo y reducir el encrespamiento. También puede ayudar a proteger el cabello del daño del calor ocasionado por el uso de planchas y secadores.

 

Las propiedades antiinflamatorias de la manteca de karité pueden ser útiles a la hora de reducir la rojez y la irritación del cuero cabelludo proporcionándole efectos curativos sin obstruir los poros. Además, al ser natural, puede utilizarse en cualquier tipo de cabello, ya sea un cabello dañado, seco o teñido.

 

Se debe tener en cuenta que no todas las mantecas son iguales. En el mercado podemos encontrar mantecas refinadas y sin refinar. Las mantecas de karité crudas que no han sido refinadas, desodorizadas ni blanqueadas son las más puras y por tanto las que más nutrientes conservan.