CÓMO VOLVER A HACER EJERCICIO CUANDO LO HAS DEJADO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es muy posible que te encuentres o te hayas encontrado en alguna de estas situaciones: antes salías a hacer ejercicio con regularidad, pero ahora lo has dejado abandonado. Ya sea por causa de una lesión, por el parón de las vacaciones o por un pico de trabajo que no te dejaba tiempo para nada, resulta que ahora mismo te encuentras totalmente fuera de forma y sin motivación para retomar el ejercicio.

No te preocupes, te vamos a dar las claves para volver a hacer deporte:

LOS 4 PASOS PARA VOLVER A PRACTICAR DEPORTE

1.- Fija tus objetivos

No empieces a hacer ejercicio sin ninguna planificación, saliendo por salir y sin una meta fijada de antemano. Aunque pienses que al principio no es importante y que más adelante ya lo harás, corres el peligro de caer en la desmotivación si no eres capaz de fijar unas metas claras, que te ayuden a seguir adelante en los momentos en que menos te apetezca salir a hacer ejercicio.

2.- Aprovecha tu tiempo

Si puedes hacer tu sesión de entrenamiento planificada en 40 minutos en lugar de 50, mejor que mejor. Así tus sensaciones serán mejores y nunca caerás en el aburrimiento o en la pereza antes de salir de casa y pensar que te viene por delante más de una hora de entrenamiento.

Se pueden hacer sesiones de ejercicio buenísimas en poco tiempo, sólo es cuestión de no entretenerte demasiado con el móvil en las pausas o distraerse saludando a conocidos.

3.- Busca un compañero de entrenamiento

Este consejo es fundamental. Si lo consigues, buena parte de tu éxito, y del de tu compañero, estará logrado. Porque los días en los que la pereza te invada, tu compañero tirará de ti y te sacará de casa, y viceversa.

Además, está comprobado que las sesiones de entrenamiento se realizan siempre a mejores ritmos en compañía, puesto que la motivación es mayor y casi sin darnos cuenta rendimos más.

4.- Descansa lo suficiente.

Es muy común empezar a entrenar y salir siempre a diario, casi sin días de descanso, pensando que así tardaremos menos en recuperar nuestro nivel de forma perdido.

Esto es un error, puesto que los días intermedios de descanso que dejamos sirven a nuestro cuerpo para recuperar y evolucionar la forma física.

Son por tanto una parte necesaria del plan de entrenamiento y nunca debemos eliminarlos, puesto que además aumentan el riesgo a sufrir lesiones.

Además de las lesiones, debemos siempre cuidar nuestra salud cardiovascular con la ayuda de un pulsómetro que nos acompañe en cada entrenamiento, para conocer la respuesta de nuestro cuerpo al esfuerzo al que le vayamos sometiendo.