Ventajas y desventajas de un cepillo de dientes de bambú

Los cepillos de dientes de plástico representan el 1% de los desechos en los océanos. Estamos acostumbrados a cambiarlos cada 3-4 meses, por lo que cada año tiramos más de 4,5 mil millones de cepillos de dientes de plástico.

Los cepillos de dientes convencionales están hechos de diferentes tipos de plásticos, por lo que no se pueden reciclar y pueden tardar más de 400 años en descomponerse, hasta que finalmente terminan en los océanos dañando la vida marina.

Afortunadamente, la tecnología del cepillo de dientes ha avanzado y ahora tenemos muchas opciones cuando se trata de nuestro cuidado dental.

El cepillo de dientes de bambú ha crecido en popularidad en todo el mundo debido a su biodegradabilidad. Tan efectivo como el plástico o el eléctrico, un cepillo de dientes de bambú tiene un mango de bambú y fibras de nylon (o, en algunos casos, otras fibras naturales) que son tan fuertes como el plástico.

Hay muchas ventajas que puede ofrecer un cepillo de dientes de bambú de los cuales destacan:

Ventajas

 

La ventaja más conocida y popular es que un cepillo de dientes a base de bambú elimina el desperdicio innecesario y brinda la misma calidad de limpieza que puede ofrecer un cepillo de plástico.

Nunca ha sido tan fácil de reciclar, reutilizar o compostar tanto el envase como el cepillo de dientes en sí una vez que su vida útil ya haya finalizado.

Se recomienda cambiar el cepillo de dientes cada uno o tres meses para una atención óptima.

Otra ventaja del bambú es que es naturalmente antimicrobiano. Hay una razón por la cual las tablas de cortar y los utensilios de cocina están hechos de madera y bambú. A diferencia del plástico, las propiedades dentro del bambú matan las bacterias que penetran en su superficie, proporcionando una protección duradera contra las bacterias dañinas.

La planta de bambú tiene naturalmente propiedades antimicrobianas que no permiten el crecimiento bacteriano en la boca. Durante el cepillado, los agentes luchan contra los microbios casi a la perfección, pero esto no significa que no se deba enjuagar la boca después de cada cepillado.

Los cepillos de dientes de plástico, por otro lado, están hechos con productos químicos como el polipropileno y el polietileno que han reportado escenarios de filtración de productos químicos. Estos productos químicos, una vez en nuestro torrente sanguíneo, pueden causar graves consecuencias médicas.

 

Además, el bambú es una de las plantas de más rápido crecimiento. Con su propiedad antimicrobiana, la planta de bambú no necesita pesticidas ni fertilizantes para su crecimiento lo que se garantiza el uso de materiales ecológicos para su crecimiento.

 

Desventajas

 

Con las muchas ventajas que conlleva la elección del bambú, es importante tener en cuenta algunas desventajas.

Por ejemplo, algunas empresas colocan sus productos biodegradables en envoltorios de plástico, así que es importante tener cuidado cuando se compre un cepillo de dientes y elegir la empresa con las intenciones correctas.

Algunas empresas también anuncian cerdas de Nylon-4, que se ha demostrado que se biodegradan bajo ciertas condiciones. Sin embargo, una mirada más cercana podrá sacar a la luz que la mayoría están hechas con cerdas de Nylon-6 que de hecho no son biodegradables.

Una forma fácil de verificar qué tipo de cerdas se está comprando es prestar atención en las instrucciones de reciclaje en la parte posterior del empaque. Si necesita quitar las cerdas antes de poder compostar su mango, entonces probablemente sean de Nylon-6 o de otras propiedades plásticas.

Si bien son personalizables en cuanto a colores, siguen siendo un cepillo de dientes básico ya que en la mayoría de las ocasiones se utilizan colorantes alimenticios para obtener esa tonalidad.

Es fácil ver por qué los ecologistas y las personas de todo el mundo eligen el bambú. La efectividad de un cepillo de dientes de bambú en los dientes es igual a la de los plásticos con el beneficio adicional de un mejor impacto ambiental y propiedades antimicrobianas.

La dieta mediterránea promueve las bacterias intestinales en las personas mayores

Las dietas ricas en verduras, frutas, granos integrales, legumbres y aceite de oliva pueden afectar positivamente a las bacterias intestinales. Esto se debe al aumento de la diversidad de bacterias, por lo que se frena el avance de la fragilidad física y el deterioro cognitivo en las poblaciones de mayor edad.

 

En un nuevo estudio de cinco países publicado en la revista Gut, los investigadores analizaron las dietas habitaules entre las personas mayores, particularmente las que reciben atención residencial a largo plazo. Habitualmente se trata de dieta restrictivas que reducen la diversidad de bacterias intestinales, lo que acelera el inicio de la fragilidad.

 

Por lo tanto, el equipo de investigación quería ver si una dieta mediterránea podría mantener el microbioma en el aparato digestivo de las personas mayores y promover la retención o incluso la proliferación de bacterias asociadas con el envejecimiento saludable.

 

Los investigadores realizaron un estudio que investigó si un año con la dieta mediterránea podría alterar la microbiota intestinal y reducir la fragilidad.

 

Método

 

Los autores del estudio analizaron el microbioma intestinal de 612 personas de 65 a 79 años, antes y después de 12 meses. El primer grupo de 289 participantes comió su dieta habitual, mientras que 323 participantes consumieron una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, nueces, legumbres, aceite de oliva y pescado y baja en carnes rojas y grasas saturadas.

 

Los participantes consistieron en 28 que eran frágiles, 151 estaban al borde de la fragilidad y 433 no se encontraron frágiles al comienzo del estudio. Vivían en cinco países diferentes: Francia, Italia, Países Bajos, Polonia y el Reino Unido.

 

Resultados

 

Los investigadores encontraron que consumir una dieta mediterránea se asociaba con cambios beneficiosos en el microbioma intestinal.

 

Comer una dieta mediterránea durante un año aumenta el tipo de bacterias intestinales relacionadas con el envejecimiento saludable, al tiempo que reduce las asociadas con la inflamación nociva en las personas mayores.

 

La dieta ayuda a frenar la pérdida de diversidad bacteriana al tiempo que aumenta las bacterias previamente asociadas con varios indicadores de fragilidad reducida, como la velocidad al caminar, la fuerza de agarre de las manos, la memoria y la inflamación reducida.

 

“La interacción de la dieta, el microbioma y la salud del huésped es un fenómeno complejo influenciado por varios factores”, anotó el estudio.

 

Bajo el microscopio

 

Tras un examen más detallado, la investigación reveló que los cambios en el microbioma se asociaron con un aumento de bacterias que producen ácidos grasos de cadena corta beneficiosos. Además, disminuyó el tipo de bacteria involucrada en la producción de ciertos ácidos biliares. Una sobreproducción de este tipo puede aumentar el riesgo de cáncer de intestino, resistencia a la insulina, hígado graso y daño celular.

 

Un aumento en la fibra dietética y vitaminas y minerales, especialmente C, B6, B9, cobre, potasio, hierro, manganeso y magnesio, estuvieron en gran parte detrás de los cambios en el microbioma.

 

Los hallazgos fueron independientes de la edad de la persona o del índice de masa corporal, los cuales afectan el microbioma.

 

A pesar del país de origen del participante, la respuesta a la dieta mediterránea después de 12 meses fue similar y consistente, señalando los autores:

 

“Notablemente, a pesar de las diferencias de composición de microbioma específicas del país al inicio y las diferentes adherencias dietéticas, los taxones sensibles a la dieta identificados en toda la cohorte se compartieron en gran medida entre las diferentes nacionalidades, es decir, su asociación con la dieta no era específica para ningún país”.

 

Los autores también señalan que algunas de las implicaciones se infieren en lugar de medirse directamente.

 

“Si bien los resultados de este estudio arrojan luz sobre algunas de las reglas de esta interacción tripartita, varios factores como la edad, el índice de masa corporal, el estado de la enfermedad y los patrones dietéticos iniciales pueden desempeñar un papel clave para determinar el alcance del éxito de estas interacciones “, explicaron los autores, agregando que los beneficios para la salud de la dieta mediterránea no se limitan a los sujetos de edad avanzada.

 

Referencias

 

Ghosh TS, Rampelli S, Jeffery IB, et al. Mediterranean diet intervention alters the gut microbiome in older people reducing frailty and improving health status: the NU-AGE 1-year dietary intervention across five European countries. Gut. 2020;69(7):1218‐1228.