Los bajos niveles de selenio podrían estar vinculados con una mayor prevalencia de osteoporosis

Un estudio realizado en China, sobre la población de edad avanzada, ha encontrado un vínculo entre una baja ingesta dietética de selenio y una mayor prevalencia de osteoporosis.

 

La investigación se ha llevado a cabo por un equipo de la Universidad Central South en Hunan, China. También han colaborado investigadores de la Universidad de Nottingham en el Reino Unido. Los hallazgos del estudio transversal han sido publicados en el BMC Musculoskeletal Disorders.

 

Se dice que este es el primer estudio que analiza el vínculo directo entre la ingesta dietética de selenio y la osteoporosis. Para ello, se ha seleccionado a un total de 6.267 sujetos de estudio de aquellos que recibieron exámenes de salud en el Hospital Xiangya. Las pruebas se realizaron entre octubre de 2013 y diciembre de 2015. De entre las personas analizadas, 602 padecían osteoporosis.

 

Proceso del estudio

 

De cara a los pasos seguidos por la investigación china, en primer lugar, todos los sujetos respondieron a un cuestionario semicuantitativo de frecuencia de alimentos (SFFQ). En él se enumeraron 63 alimentos, todas las principales fuentes de selenio dietético.

 

Por otra parte, se evaluó su densidad mineral ósea (DMO) mediante un sistema compacto de absorciometría radiográfica (RA). En este caso, el análisis mostró que los pacientes con osteoporosis tenían una menor ingesta de selenio y calcio en la dieta en comparación con los que no la padecían.

 

Teniendo en cuenta los efectos de posibles factores de confusión, los investigadores hicieron un ajuste por edad, sexo e IMC, y se hicieron observaciones similares. “En los seres humanos de mediana edad y ancianos, los participantes con niveles más bajos de ingesta dietética de selenio tienen una mayor prevalencia de osteoporosis en una forma de respuesta a la dosis”, concluyeron los investigadores.

 

Citando investigaciones anteriores, los autores señalaron que la falta de selenio podría aumentar el nivel de hormonas tiroideas en la sangre, a su vez. Asimismo, esto podría acelerar la pérdida ósea y conducir a la osteoporosis.

 

Mecanismo de acción del selenio

 

El equipo explica algunos mecanismos por los cuales el selenio podría influir en la disminución del riesgo de osteoporosis.

 

El oligoelemento selenio tiene la capacidad de inhibir a un grupo de moléculas con función inmunitaria, las citocinas, que estimulan la progresión de la osteoporosis.

 

Además, el selenio forma parte de un grupo de enzimas antioxidantes, que eliminan las especies reactivas de oxígeno intracelular, que al acumularse causan estrés oxidativo y daño celular.

 

Por lo tanto, niveles más bajos de selenio pueden aumentar el estrés oxidativo, hecho que tendría efectos en la progresión de la osteoporosis.

 

Conclusiones y previsiones

 

Por lo tanto, los investigadores confirmaron que los hallazgos podrían generalizarse a la población europea. Esto es porque la ingesta dietética de selenio en el estudio (43,5 μg / día) es similar a la de los europeos (40 μg / día).

 

Si bien se detectó una correlación, los investigadores dijeron que el estudio no logró descubrir la relación causal entre la ingesta de selenio en la dieta y la prevalencia de la osteoporosis.

 

Por otra parte, una de las limitaciones durante el estudio estuvo relacionada con el método de medición de la DMO. En este caso, la DMO se detectó en las falanges con un sistema de RA digital compacto, ya que el estándar de oro – el uso de absorciometría de rayos X de energía dual – es un método costoso.

 

Referencias

 

Wang Y, Xie D, Li J, Long H, Wu J, Wu Z, He H, Wang H, Yang T, Wang Y. Association between dietary selenium intake and the prevalence of osteoporosis: a cross-sectional study. BMC Musculoskelet Disord. 2019 Dec 4;20(1):585.

Cómo prevenir la pérdida de cabello: 6 consejos para ayudar a salvar el cabello

Hay muchas cosas que se pueden hacer para retrasar o detener la caída del cabello, pero qué hacer depende de la razón por la que se está perdiendo.

Es importante recordar que se desprenden cabellos a diario lo cual es perfectamente normal.

Sin embargo, cuando la pérdida de cabello es persistente, va en aumento y el crecimiento se ralentiza es cuando hay que tomar medidas. Es recomendable acudir a un especialista que pueda diagnosticar si la pérdida de cabello es causada por problemas de tiroides, estrés, infecciones del cuero cabelludo, alopecia androgénica o simplemente envejecimiento.

¿Por qué se cae el cabello?

 

El cabello de la cabeza pasa por un ciclo de vida que implica crecimiento, descanso y desprendimiento. Es común que las personas pierdan alrededor de 100 pelos al día.

Si se experimenta una pérdida más repentina, pérdida en parches o adelgazamiento general es posible que sea necesario acudir a un especialista.

Algunos desprendimientos son temporales y pueden responder bien a los cambios en la dieta, ciertos tratamientos o cambios en el estilo de vida. Otras pérdidas pueden ser más permanentes o no detenerse hasta que se trate una afección subyacente.

A los 40 años, aproximadamente la mitad de todos los hombres experimentarán pérdida de cabello debido a afecciones hereditarias como la alopecia androgénica (calvicie de patrón masculino).

Del mismo modo, más de la mitad de las mujeres experimentarán pérdida de cabello genética (calvicie de patrón femenino) antes de los 70 años.

Otras causas de pérdida de cabello incluyen:

  • Afecciones médicas, como alopecia areata, infecciones del cuero cabelludo o tricotilomanía.
  • Cambios hormonales por embarazo, parto, menopausia o problemas de tiroides.
  • Medicamentos o suplementos como los que se usan para el cáncer, la presión arterial alta, la depresión o la artritis.
  • Tratamiento de radiación para afecciones como el cáncer.
  • Estrés, ya sea físico o emocional.
  • Prácticas de estilo como usar colas de caballo apretadas o trenzas.

Entre los principales consejos para prevenir la caída del cabello destacan:

Dieta

 

1.      Dieta mediterránea

 

Un estudio de 2018 reveló que una dieta que contenga vegetales crudos y hierbas frescas, como la dieta mediterránea, puede reducir el riesgo de alopecia androgénica o retrasar su aparición.

Los mejores resultados se observaron cuando los participantes consumieron grandes cantidades de estos alimentos como el perejil, albahaca o ensalada de verduras más de tres días a la semana.

 

2.      Proteínas

 

Los folículos pilosos están hechos principalmente de una proteína llamada queratina. En un estudio del 2017, donde participaron 100 personas con pérdida de cabello, destacó que consumir una dieta rica en proteínas puede ayudar a prevenir la pérdida de cabello.

Las opciones saludables incluyen alimentos como huevos, nueces, frijoles y guisantes, pescado, productos lácteos bajos en grasa, pollo y pavo.

 

3.      Vitamina A

 

La vitamina A está compuesta en parte de retinoides, que se ha demostrado que aumenta la tasa de crecimiento del cabello. Esta vitamina también puede ayudar con la producción de sebo, manteniendo el cuero cabelludo más saludable y capaz de retener más pelos.

 

Cuidado del cabello

 

4.      Lavado regular

 

Lavar el cabello diariamente puede proteger contra la caída del cabello al mantener el cuero cabelludo sano y limpio. La clave es usar un champú suave sin sulfatos. Las fórmulas más duras pueden secar el cabello y hacer que se rompa, provocando la caída del cabello.

 

5.      Aceite de coco

 

El ácido láurico que se encuentra en el aceite de coco ayuda a unir las proteínas en el cabello protegiéndolo de la rotura en la raíz y el mechón. Además, masajear el aceite de coco en el cuero cabelludo puede promover un mejor flujo sanguíneo y ayudar con el rebrote.

 

6.      Estilo suave

 

Las trenzas apretadas o las colas de caballo pueden tirar del cabello en la raíz y potencialmente provocar un desprendimiento excesivo. Asimismo, los moldeadores de calor, como rizadores o alisadores, también pueden dañar o romper el tallo del cabello.

Además, Los tratamientos químicos como las permanentes o el color del cabello también pueden dañar el pelo y el cuero cabelludo.